Runas

Las Runas son los símbolos del alfabeto de los pueblos germánicos y empleados además para la adivinación y la magia. Durante más de diez siglos fueron utilizadas para escribir formas arcaicas de idiomas propias de esta parte del mundo, tales como el sueco, danés, noruego, inglés, franco, etc. En realidad las runas tuvieron un mayor uso en la escritura de conmemoraciones, epitafios o simples comentarios breves de personas declarando la autoría de alguna obra. Por ello no son consideradas un alfabeto literario, así como el nuestro, con el cual pueden expresarse pensamientos más complejos. El alfabeto rúnico lleva el nombre de futhark, porque así como la palabra abecedario recoge las primeras letras del nuestro: a, b, c, d, el rúnico recoge las seis primeras letras del suyo: f, u, th, a, r, k.

Origen

Son pocas las inscripciones tangibles que hayan sobrevivido el paso de los siglos, las cuales se hallan grabadas sobre anillos, cuchillos, espadas, cofres, monedas y piedras. Es por eso que un estudio completo sobre su origen, con la escasa y dispersa evidencia que se tiene, genera todavía discusiones. Algunos estudiosos han intentado demostrar que las runas proceden del alfabeto latino, del griego o incluso del etrusco. Sin embargo, el investigador danés, Erik Moltek sugiere que las runas son obra de tribus germánicas del sur de Dinamarca puesto que muchas de las inscripciones rúnicas han sido encontradas en Suecia, Noruega, Dinamarca y Alemania; y por este motivo se argumenta que su procedencia puede hallarse dentro de estas regiones, aunque también se han encontrado runas en lugares algo alejados como Rumania, Hungría o Turquía. Sin embargo, la teoría de Moltek no ha sido comprobada aún a pesar de la profundidad con la que realizó tal estudio. Al parecer, las runas nunca han estado quietas y han viajado, gracias a los Anglos y Sajones hacia Inglaterra, gracias a los Vikingos hacia Groenlandia e incluso a lugares, lejanos como ya se mencionó, como Turquía. Prueba de ello es la inscripción que puede leerse en el suelo de la catedral de Hagia Sophia, en Estambul. Los siglos han erosionado la mayor parte de la inscripción, pero el nombre del artista se mantiene: Halfdan. Lo que sí es muy cierto, con respecto a su origen es que las inscripciones más antiguas datan del 150 a.c. y que al parecer, el alfabeto fue reemplazado por el latino con la cristianización alrededor del año 700 d.c. en Europa Central y alrededor de 1100 d.c. en Escandinavia.

Origen Mitológico

Odín, la divinidad principal del panteón de los dioses nórdicos y cuyo nombre significa viento y espíritu, llevó a cabo un ritual de autosacrificio para vislumbrar el legado rúnico. El mito cuenta que hirió su cuerpo con Gungnir, su propia lanza, y luego de ello se ató de un pie a Yggdrasill, el fresno sagrado (árbol de la vida), que en la mitología nórdica mantiene unidos los diferentes mundos. Durante nueve días y nueve noches permaneció colgado sin comer ni beber. Concluidos estos, fue capaz de adentrarse en las mismísimas entrañas de este. Nueve mundos posee Yggdrasil y por ellos paso Odín antes de obtener el secreto de las runas. Con un grito desgarrador llegó hasta el fondo y se apoderó de ellas. Con el esfuerzo, Odín perdió el conocimiento, pero logró atraparlas y dárselas como legado para el mundo.

Asociación Mística

Los caracteres rúnicos han sido relacionados con cuestiones mágicas y místicas. La palabra runa en sí ha provocado muchas teorías sobre su significado; por ejemplo, el vocablo gótico runa se puede traducir al latín misterium. La antigua palabra inglesa rún significa misterio, consejo, palabra. Probablemente la palabra runa tenga la misma etimología que la palabra alemana raunen, que quiere decir adivinar. Las runas trasmiten, en conclusión, un mensaje secreto, una lección sugerida. Además a cada signo rúnico se le atribuiría una cualidad propia. Esto se debe a que antiguamente, los alfabetos de estas regiones nacieron de manera que puedan describir la realidad de manera mágica a través de connotaciones simbólicas.

La técnica adivinatoria, en los pueblos germánicos, era simple, según Tacitus, el autor romano, quien decía que se tomaba una pequeña rama de árbol frutal, se la trozaba en pedazos y a cada pedazo se le hacía una inscripción rúnica. Estos pedacitos eran dispersados sobre un lienzo, los cuales eran luego interpretados al ser escogidos al azar. Esta práctica persiste hasta hoy, aunque quizá con algunas variantes.

Sobre el Uso Adivinatorio y su Interpretación

Como se mencionó, hay varias formas de interrogar a las runas. Cuando se consulta se hace reflexionando sobre la pregunta, repitiéndola mental e incluso verbalmente. Las 24 runas que componen el alfabeto más una en blanco tienen diferentes interpretaciones, las cuales además dependen de si los símbolos están al derecho o al revés.

Al consultar las runas se debe considerar el hecho de que ellas nunca responden con un “sí” o un “no” directo, sino que brindan sugerencias útiles para clarificar y tomar una decisión consciente respecto de la situación que nos angustie. Esto se debe a que las runas no se crearon para predecir el futuro, ya que en la cultura en las que se gestaron no se creía en la predestinación. Cabe resaltar que si el mensaje resultante no corresponde a la pregunta hecha, significa que el oráculo intenta responder a algún tema aún más importante que lo que se consultó y que puede hallarse subyacente en nuestra mente, es decir, como algo inconsciente.

Finalmente, la interpretación de las runas normalmente está relacionada con el desarrollo interior del ser humano, no ayudan a ver lo que se viene, pero sí nos ayudan a conectarnos con nuestro inconsciente con el fin de guiarnos hacia la dirección más apropiada desde este presente el cual ellas reflejan a través de sus símbolos. Por algo el transfondo de estas son el aconsejarnos con el fin de lograr la meta del cambio, la transmutación. Las runas por ende, con todo ese peso místico de su historia, sirven como un enlace entre nosotros y nuestra conciencia superior, que es de algún modo, una forma de sabiduría divina.

 

Fuentes: Wikipedia (Alfabeto Rúnico, Yggdrasil), Geocities (Oráculo Vikingo).

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~ por Alterself en mayo 6, 2008.

Una respuesta to “Runas”

  1. MUY INTERESADO EN ESTE TEMA MIS CONOCIMIENTOS SON POBRES PERO PRESIENTO QUE MI ESPIRITU CONOCE SU EXISTENCIA. LE AGRADEZCO SUS COMENTARIOS.

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